Como os comenté en la entrada que hice sobre mi cuidado facial después del verano, había empezado a usar Clarisonic hace un tiempo, en Septiembre. Ya os adelanté que quería hacer una actualización pasados unos meses, porque a la larga es cuando realmente se sabe si un producto le hace bien a tu piel o no.

Hay productos que empiezan funcionando genial y con el tiempo todo lo contrario. Esto es lo que a mi me ha ocurrido con Clarisonic. Esta es mi experiencia, mi caso particular con mi piel, para nada intento transmitir que sea un mal producto, ni tampoco que nadie se lleve las manos a la cabeza, porque basta con ver el éxito que tiene. Como siempre se dice, cada piel es un mundo, pienso que hay pieles a las que le irá bien y otras a las que no, como cualquier otro producto. Después de haber compartido mi valoración positiva inicial, no me parecía honesto no compartir lo que he experimentado después. Obviamente, no “duele” igual cuando el producto no ha sido pagado por ti, eso es imposible por motivos obvios, pero intento siempre ser lo más sincera posible y opinar como consumidora del producto, independientemente de que me lo haya proporciado la empresa o lo haya comprado yo, supongo que si me seguís desde hace tiempo ya lo sabréis. Dicho esto, espero que mi opinión pueda serle de ayuda a alguien.

Atención al cliente

En este punto no tengo nada malo que decir, el departamento de atención al cliente de Clarisonic, para mi, un 10. Les envié un email contándoles mi caso y en seguida me pidieron el teléfono y me llamaron. Primero hablé con una consejera (farmacéutica) que me estuvo haciendo una serie de preguntas para conocer bien mi caso. Después de esta conversación me remitieron a la responsable del departamento de atención al consumidor, que me estuvo haciendo algunas preguntas para lo que ellos llaman su seguimiento cosmético. Me preguntaron qué productos estaba usando y los que me había recomendado el especialista. Se interesaron mucho por lo que me habían recetado, por cómo había evolucionado y  me agradecieron que les contase mi experiencia para futuros casos. Me comentaron que en España no habían tenido todavía un caso como el mío, pues llevan muy poco comercializando Clarisonic aquí. Yo les informé de webs como Makeupalley (os recomiendo leer las opiniones porque te das cuenta de que esto no es un caso excepcional, sino que es bastante habitual…) donde habían muchos casos similares al mío, y me pidieron que les facilitara esos enlaces para tenerlos en cuenta.

También me dijeron que trabajaban con la marca La Roche Posay y que cualquier producto de la casa que el  usuario necesitara para su tratamiento, recetado por un profesional, ellos se hacían cargo de enviarlo de forma gratuita. También se ofrecieron a facilitar la composición y formulación detallada de los productos al dermatólogo para su valoración, si fuera necesario, y me facilitaron un teléfono directo al que puedo llamar para hacer cualquier consulta o informarles de mi evolución. Creía conveniente compartir esto, pues independientemente de mi experiencia, me parece que tienen un servicio post venta muy bueno. Este procedimiento es el que siguen siempre, no es un trato especial a quien tenga blog.

Tres primeros meses

El primer trimestre usando Clarisonic mi piel estuvo mejor que nunca. Nunca he tenido una piel problemática, pero sí noté una gran diferencia en la textura de la piel, estaba mucho más lisa, muy limpia y tenía más luz, el tono más igualado… prácticamente perfecta, no podía estar más contenta.

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Siempre lo he usado con un limpiador suave sin jabón ni alcohol como el de Nuxe o La Roche Posay. En el primer mes incorporé el ácido glicólico a mi rutina una vez a la semana, pero apenas con dos aplicaciones dejé de usarlo porque tenía la piel un poco seca del frío, ya os lo comenté en el otro post. Digo esto para aclarar que no combiné ambas cosas en un tiempo prolongado ni mucho menos, no fueron más de dos veces durante las primeras semanas y seguí usando Clarisonic  junto a mi jabón limpiador de Nuxe durante meses después.  El cabezal que usaba era el de piel sensible, el más suave que hay. Usaba Clarisonic todos los días una vez al día y con el programa 1 o el 2. Mi piel se mantuvo muy bien durante los tres primeros meses, ninguna queja, la piel estaba genial.

Cuarto mes

En este punto  ya había empezado a notar cambios en mi piel. Me habían salido granitos por la mandíbula, granitos rojos sin cabeza, de estos pequeñitos pero dolorosos. En principio no lo relacioné, pensé que podría ser hormonal, pero lo cierto es que nunca me han salido granos ahí, ni de esta manera. Había dejado de usar diariamente Clarisonic, días sueltos, pero la cosa sólo fue a peor. Esos granos empezaron a ponerse más rojos y a extenderse por la mejilla, barbilla y alguno suelto por la frente. Yo nunca tengo granos, y nunca me habían salido en esas zonas, quiero decir que para mi es fácil identificar cuando algo me produce reacción, porque nunca he tenido acné, y lo único nuevo que había incorporado a mi rutina en estos últimos meses era Clarisonic. Los productos que usaba los he usado durante años y jamás he tenido problemas, además, que ninguno por su composición era capaz de producirme esos brotes. Quise descartar cualquier posibilidad, estuve bebiendo mucha agua, comiendo súper sano varias semanas, por si se debía a la alimentación o algo que estaba ingiriendo… pero nada.

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En esta foto es cuando “mejor” he estado. Cuando unos se calmaban un poco, salían otros. No son fotos agradables pero quería documentar esta opinión lo mejor posible.  Algunas pensaréis que qué exagerada, pero cuando nunca has tenido problemas con la piel estas cosas impactan más, supongo, sobre todo porque no se trata de unos granitos puntuales sino que tu piel se ha dañado más allá de eso por un producto, no por algo hormonal, que eso nos pasa a todas alguna vez. Las marquitas que veis como marrones son de granitos que se han ido yendo, pero tenía la cara plagada. En el otro lado no he logrado captarlo bien porque ya se me ha empezado a ir, pero durante una semana tuve como un pequeño eccema que aún persiste, aunque está calmado, pero al mínimo cambio de temperatura se enrojece e inflama mucho. Debajo de la ojera no sé si apreciáis la textura rugosa. Dejé de usar Clarisonic, porque cuando hay granitos, este tipo de cepillos sólo extenderían la infección por el resto de la cara, y mi piel volvió más o menos a la normalidad. Durante esto tan sólo utilicé limpiadora sin jabón e hidratante de farmacia, tampoco me maquillé. Decidí volver a usar Clarisonic para comprobar si era eso lo que me estaba produciendo esos granitos, cambié el cabezal, y efectivamente, a los dos días de uso, otro brote, esta vez más inflamado todavía. Lo dejé, se calmó, volví a él y lo mismo, otro brote por más o menos las mismas zonas: mejillas, mandíbula y barbilla. Por mi hubiera dejado de usarlo la primera vez, pero antes de plasmar esta opinión necesitaba asegurarme.

Obviamente, dejé de usar Clarisonic completamente. Consulté un especialista y me dijo que había dañado la barrera lipídica de mi piel y ésta estaba hiper sensible a todo, cambios de temperatura, contaminación… además de haber sido sobreestimulada, y por eso estaba teniendo esta reacción. Me examinaron la piel con  luz ultravioleta y según me dijeron, la piel estaba como arañada. No considero que haya abusado del cepillo, pues siempre he usado el cabezal más suave, una vez al día, también estuve un tiempo usándolo un par de veces a la semana y luego uno. Algo normal si tenemos en cuenta que la marca recomienda usar este cepillo dos veces al día, para todo tipo de pieles, haciendo especial mención a las sensibles, pues según ellos ha sido testado en las más delicadas, y te venden un cabezal especial para ello. No se trata de un mal uso por parte del consumidor, sino una información a medias por parte del fabricante, además de unas indicaciones que no se ajustan a cualquier tipo de piel, mucho menos a las sensibles o secas. De todos modos, mi piel no es sensible ni seca, es mixta y nunca he tenido problemas de sensibilidad fuera de lo habitual como el frío y demás. Luego está aquella “purga” que dicen que sufre la piel al recibir este tipo de limpieza “extra”, pero me dijo el dermatólogo que esto era un falso mito, que cuando la piel expulsa impurezas lo que aparecen son espinillas, granitos de toda la vida, pero todo lo que sea inflamación bajo la piel, rojez, sarpullido, descamación… es irritación por una sobreestimulación, y este era mi caso. Varias personas me recomendaron usarlo muy espaciado en el tiempo, pero entonces no creo que merezca la pena pagar 150€/250€ para usarlo dos veces al mes, y tampoco creo que de forma tan puntual fuera efectivo.

Tengo amigas que no pueden vivir sin él, que llevan usándolo años y su piel está perfecta, pero yo no he tenido esa suerte. Algunas me habéis preguntado si había probado Foreo, que dicen que es más suave. Lo cierto es que se pusieron en contacto conmigo para que lo probara, pero como comprenderéis, en ese momento no quería ver un cepillo de estos ni en pintura, así que no lo acepté, pero estoy segura de que próximamente podréis ver algunas opiniones de personas que han usado ambos aparatos.

Recuperación

He estado un tiempo sin publicar ningún look y este es el motivo, lo último que me apetecía era maquillarme, porque al maquillarme se me inflamaban más, y me recomendaron no hacerlo para no ensuciar la piel y que la recuperación fuera más rápida.

En esta parte quiero darle las gracias a Ana de Cosmética a Medida. Me recomendó algunos productos más para recuperar mi piel y a día de hoy la tengo muy bien, aunque aún tendrá que desvanecerse por completo alguna marquita, aunque eso puede taparse perfectamente con corrector y no me molesta. En estas cosas hay que armarse de paciencia, es el ciclo natural de la piel y no se puede hacer otra cosa más que esperar. Esta es la rutina que me fijaron y que me ha funcionado, en cosa de dos semanas me ha cambiado la piel por completo, aunque también llevaba ya mucho tiempo sin usar el cepillo.

Finacea Gel: Es un gel para este tipo de acné inflamatorio, también para acné hormonal, acné adulto y rosácea. Su activo es el ácido azelaico, anti inflamatorio y anti bacteriano, es conocido como anti-acné, es menos irritante que el peroxibén y la vit A, y no es fotosensible. En poco menos de una semana me limpió toda la cara y las marquitas fueron desaparecieron súper rápido. Después de usarla como tratamiento, la tengo para usos puntuales sólo en los granitos, cuando note que van a salir, o para eliminar los típicos hormonales. Este producto se vende sin receta pero aún así es mejor que os la recete un profesional como en mi caso, que determine si realmente es lo que necesitáis.

Physiogel: Es una crema hidratante calmante y anti irritación que he usado como hidratante y mascarilla, ayuda a restaurar el manto lipidico de la piel. Mientras usé Finacea me fue genial porque tenía la piel muy seca. Ahora la noto muy hidratante así que la uso algunas noches y como mascarilla hidratante, para el día me resulta grasa.

Omega-3: De toma oral para restaurar el manto lipidico.

La Roche Posay Effaclar Gel: Gel limpiador sin jabón ni alcohol para pieles mixtas/grasas y sensibles. Limpia muy bien la piel y no reseca, es muy suave.

¿Conclusión? En mi caso, darle a la piel los cuidados justos y necesarios, sobre todo si ya de por sí tenemos la piel bien… en mi caso no ha merecido la pena experimentar. Aunque también es cierto que este producto se vende como algo que simplemente complementa tu limpieza diaria, que es súper respetable con la piel, que no exfolia… etc, imposible imaginar que te puede dañar la piel así. De haber sabido que iba más allá de una limpieza inofensiva, no lo habría probado. En este tiempo no he usado nada más aparte del agua micelar para desmaquillarme,  también de La Roche Posay, (las veces contadas que lo he tenido que hacer para trabajar, porque hasta que mi piel se recuperó del todo no me maquillé nada) y el protector solar. El glicólico dejé de usarlo apenas al empezar usar Clarisonic, como os comenté anteriormente, y naturalmente en este momento tengo que olvidarme por una temporada por precaución, ya que en este estado sólo sensibilizaría más mi piel, así que no volveré a él en una larga temporada. Poco a poco podré volver a mi rutina con mi hidratante, mis mascarillas habituales y poco más, la verdad.

Espero que os haya servido mi experiencia,  me encantaría conocer la vuestra, positiva o negativa, estoy segura de que será de ayuda para mucha gente, pues yo en español sólo encontré opiniones positivas, y aparte de entradas como esta de de My Beauty Obsessions y algunas más, la mayoría eran notas de prensa, que no ayudan mucho. Supongo que poco a poco habrán más opiniones reales, tanto negativas como positivas, que ayuden a decidir si comprar el producto o no.

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