¡Hola a todas! ¿Qué tal? Hace mucho, mucho tiempo que no me pongo a escribir un post de este tipo.

A veces necesitamos parar y tener tiempo de silencio para reflexionar y hacernos preguntas. Llevo mucho tiempo viajando por trabajo todos los meses, y ahora que llevo una semana encerrada en casa con gripe, con la mente tranquila, en silencio, leyendo sobre temas que me inspiran y escuchando a personas que tienen mucho que decir, me han venido una serie de reflexiones a la cabeza que me encantaría compartir con vosotras, y con suerte, ayudar a alguien.

Hace un tiempo hice mi primer directo en Instagram y una de las preguntas qué más me hacíais era: ¿cómo conseguir éxito en la profesión?

Es una pregunta que me llega de muchas maneras diferentes constantemente, y yo me pregunto ¿qué idea de éxito persigues? ¿la tuya o la de otra persona? Creo que muchas veces nos perdemos en la vida persiguiendo la idea de éxito de los demás, de otras personas, de la sociedad incluso, y se nos olvida cuál es nuestra idea de éxito. Cuando te encuentres pensando que si no llegas a maquillar a celebrities o si no eres la más famosa de tu ciudad no has alcanzado el éxito, pregúntate si esa es la idea de éxito de los demás o la tuya.

Es una pregunta que a mi me cambió la vida planteármela, y me da mucha, mucha pena cuando veo a gente persiguiendo los sueños de los demás, o lo que es peor, ver a gente imponer su idea de éxito a otros, mandando el mensaje de que si no cumples con su concepto no vas a ser feliz.

Os sorprendería saber que algunas personas súper reconocidas en la industria, con puestos de trabajo que tú sueñas con alcanzar, no son felices. Y lo sé porque me lo han dicho, cómo mucha gente pasa su vida persiguiendo algo que ni siquiera se ha preguntado si de verdad quiere él mismo o los demás. Puedes estar en lo más alto de tu profesión y no tener vida personal, no tener tiempo para tu pareja, tus amigos o para llevar a cabo esos proyectos que realmente te ha hecho siempre ilusión realizar, pero que no has hecho caso porque alguien te ha hecho creer que no es suficiente.
Irónicamente, las personas que suelen decir eso, no suelen ser un ejemplo de nada. No les escuches, ignora a todos. Porque da igual el proyecto que tengas, siempre va a haber alguien que va a poder darte argumentos para que no lo hagas.

Y al contrario, conozco gente en lo más alto de su carrera, que desprenden amor, pasión y felicidad, porque han perseguido SU idea de éxito, no la de otro.

Tengo compañeras que tienen su pequeño estudio en la ciudad, que no le faltan clientes un sólo día, que no son conocidas en Youtube ni tienen una web, pero que adoran su rutina, conocer las historias de sus clientes, sus vidas… y tienen tiempo para su familia, sus hijos, y que además, al mismo tiempo, van teniendo entre manos proyectos que les dan alegría y emoción a su vida, y viven mucho menos estresadas y más felices que mucha gente.

Mi consejo es que os hagáis la pregunta más importante de todas: ¿Qué te gusta hacer y en qué crees que eres especialmente bueno? Aquello que no te supone un esfuerzo hacer pero con lo que puedes ayudar y servir a otras personas. Todos tenemos ese algo que podemos poner a servicio de los demás, lo que pasa que tendemos a perseguir la idea de éxito de otras personas y cuando creemos que hemos encontrado la respuesta, se esfuma porque pensamos que no es lo suficientemente importante.
No tienes que impresionar a nadie, y veo que muchas compañeras o personas que empiezan tienen esa presión que yo también he tenido. Y si tú que me lees te dedicas a decirle a los demás si lo que hacen con su vida tiene valor o no, pregúntate si tienes una vida plena, porque igual no, y por eso tienes tanto tiempo para preocuparte cómo debería ser la del otro. Y lo digo sin acritud, lo digo porque yo misma me he visto en esa posición y no me gustó nada.

Lo maravilloso es que nuestra idea de éxito va cambiando constantemente, y esto nos permite superarnos e ir teniendo nuevos objetivos que al final, forman parte del plan que nos llevará a ser felices.

A mi siempre me ha gustado maquillar, desde que era pequeña, pero obviamente no tenía ni idea de que podía ganarme la vida con eso. Hubo un momento en mi vida en la que estaba perdida y me hice esa pregunta: ¿Qué te gusta hacer y en qué crees que se te da especialmente bien? ¿A qué te dedicarías si no necesitases el dinero? y para mi la respuesta fue muy clara, quería dedicarme a maquillar, y en el proceso me di cuenta de que era una manera de poder ayudar a las personas. Evidentemente, con 18 años no pasaba por mi mente la idea de dar cursos ni de que hubieran personas que quisieran aprender de mi.

Mi primera meta fue estudiar maquillaje, trabajé y ahorré para pagarlo y decidí hacerlo, porque no sabía por dónde empezar, pero sabía que en ese momento era la única opción que tenía para ponerme en el camino. Yo no salí de allí sabiendo lo que sé ahora, de hecho, nada de lo que hago ahora tiene absolutamente nada que ver con lo que sabía y hacía entonces. Pero me hizo ver que estaba en el camino y que quería dedicarme a ello.

Mi siguiente meta fue trabajar en MAC, en ese momento era para mi la marca de referencia y me hacía muchísima ilusión trabajar allí, veía a las chicas ir a trabajar con maquillajes increíbles y me moría por trabajar allí. Me pasé unos años dejando currículums, trabajando en otras marcas esperando que algún día me llamasen de allí. Un día, al final, me llamaron, pasé las pruebas y me contrataron.

Aprendí muchísimo, cada día tenía el reto de tocar rostros diferentes, me lo pasaba genial con mis compañeros y disfrutaba con todo el producto y el concepto de la marca. Hoy en día puedo decir que fue un paso determinante para mi, durante el tiempo que estuve en MAC me enamoré aun más del maquillaje, conocí a personas increíbles y es una etapa y una marca a la que le tengo un cariño muy especial.

Estando en MAC surgió la idea de abrir esta web, seguía a chicas que lo hacían, como Pixiwoo, y además de parecerme súper divertido, pensé que era una buena manera de poner mi trabajo en la red y abrirme nuevos horizontes. Pero en todo momento lo hacía porque me gustaba, de hecho, por eso mi web ha sido siempre tan inestable en cuanto a contenido, porque nunca me lo tomé como una obligación, sino como algo que hacía cuando me apetecía y disfrutaba. Si no me apetecía o no tenía nada que aportar, no actualizaba, si más. Y por eso creo que siempre lo he disfrutado tanto, porque nunca me he sentido obligada a hacerlo.

De repente empezó a seguirme gente que se interesaba por lo que hacía, y esto supuso para mi un antes y un después, vi la posibilidad de poder servir a personas fuera de mi ciudad, de mi círculo de siempre, y empecé a plantearme si de verdad yo quería estar en un stand a largo plazo. Que nadie me malinterprete , porque si tu idea de éxito es esa, adelante, y dentro de tu puesto haz lo máximo que puedas hacer, para ser lo más bueno que puedas ser y crecer dentro de la firma todo lo que te propongas crecer, si eso es lo que tú persigues y te llena. Tengo amigos dentro de la marca que son auténticos artistas y van felices a su trabajo cada día, intentando cada día ser mejores.

Por algún motivo sentí que quería emprender un camino por mi cuenta, lanzarme al freelance y trabajar para mi, para perseguir mis propios proyectos.

Así que pensé qué podía hacer para conseguir eso. En su caso pensé que debía seguir un tiempo más,  que esta experiencia todavía me podía aportar más cosas. Mi etapa de MAC acabó por motivos ajenos a mi, así que intenté entrar en otra marca, y no me cogieron, y me llevé el disgusto de mi vida. Pero recuerdo algo que me dijo una compañera en ese momento: Si no ha tenido que ser es porque te espera algo mejor. ¡Y no podía tener más razón! Ese guantazo de realidad me hizo ponerme las pilas, no esperar a que alguien quisiera contratarme, sino luchar por buscarme la vida yo sola. En ese momento es cuando empecé a impartir mis primeros cursos, y llevo casi 6 años haciéndolo :), al tiempo que mis clientes fueron creciendo, y pasé de no poder permitirme independizarme, a tener un pequeño estudio en casa, y a más tarde tener mi propio estudio, el cual sigo teniendo.

Hoy en día puedo decir que soy dueña de mi tiempo, de mi sueldo y de mis proyectos, y que tengo la vida que yo decido tener ahora mismo. Que soy tremendamente feliz ayudando a otras personas a formarse, de que esas personas me den el valor suficiente como para invertir unas horas escuchando lo que tengo que decir, a veces desde otras ciudades o países. Agradecida por todas las personas que me contratan para que las maquille. Que empieza otra nueva etapa para mi, porque siempre tengo nuevas cosas en mente, y que algún día me gustaría tener mi línea de brochas o mi propio iluminador. Pero no podría tener mi estudio trabajando 10 horas para una marca, porque no tendría tiempo ni ahorros suficientes. Y si no tuviera mi propio negocio, no podría ahorrar para tener una línea de brochas. Como dice una persona muy especial: todo forma parte del plan.

Muchas personas lo verán desde fuera y desde su idea de éxito, pensarán que no estás haciendo lo correcto, o que podrías hacer más, pero desde la tuya tienes que sentir que estás haciendo justo lo que sabes que debes hacer para cumplir tus objetivos.
Hace tiempo que dejé de preocuparme por complacer a los demás y decidí centrar todas mis energías en complacerme a mi y a la gente que quiero, nada más.

Lo que os propongo que os preguntéis es si lo que estáis haciendo ahora mismo os pone en el camino para lo que queréis conseguir, sino, no pasa nada, ¡puedes cambiar de ruta! Y pregúntate también, si tienes un trabajo o tienes un proyecto, porque no es lo mismo. Porque en muchos momentos hay gente que ha pensado que yo estaba perdiendo el tiempo, pero para mi siempre ha tenido sentido.

Si para ti el éxito es tener tu estudio de maquillaje, o si es irte a vivir a Los Angeles para maquillar en los Golden Globes, es maravilloso que lo tengas claro, pero que sea TU idea de éxito, no la que otros te quieran imponer, porque de lo contrario vas a ser un infeliz y nunca va a ser suficiente.

Hace años vi un vídeo de Lisa Eldridge donde decía que si querías trabajar para ti, algún día tendrías que decidir salir de un stand, y de eso se trata, de tomar las decisiones que nos acerquen a nuestros objetivos, pero disfrutar del proceso y aprender todo lo que ello nos brinde. También es importante ser sincero con uno mismo y aceptar que si no hemos conseguido algo en concreto todavía, es porque no nos hemos comprometido lo suficiente con ello. Pensar que no depende de nosotros es convertirse en una víctima, y una víctima es una persona que no asume la responsabilidad de sus actos. Si no asumes esa responsabilidad, nunca vas a poder avanzar.

A veces vemos a una persona que admiramos y sólo vemos dónde está, pero no pensamos cómo ha podido llegar ahí, ni todo lo que ha tenido que decidir en el camino. Como os decía al principio, Pixiwoo fue el primer canal que empecé a seguir, me inspiran muchísimo, y hoy en día han tenido una escuela, una marca de brochas, una revista y un libro. Creo que si Sam y Nic no se hubieran ido un día de MAC o hubieran empezado a hacer vídeos en Youtube, nunca hubieran tenido el tiempo ni el dinero para darse a conocer, poder dedicar 8 horas diarias a dar clase o ahorrar lo suficiente o tener la influencia necesaria para tener su propia marca de pinceles, su propia revista y su propio libro. A veces tendemos a pensar que la gente llega ahí por casualidad, y lo cierto es que en esta vida nadie te regala nada. Pensamientos como: “Seguramente sus padres tuvieran dinero”, “seguramente tenía buenos contactos”, son excusas que nos ponemos para no aceptar de que podríamos hacer algo más, porque en realidad no tenemos ni idea de la historia de esa persona. Y si ese es el caso ¿que? No es asunto tuyo ni va a mejorar tu vida pensar así, piensa qué puedes hacer tú. Durante un tiempo me ponía esas excusas, y ahí seguía, en el mismo sitio.  Os recomiendo leer este post de mi amiga Ally.

Yo misma hace mucho tiempo, me encontré pensando que algunas personas triunfan por suerte, y un día me di cuenta de que era ese pensamiento tan triste, limitante y patético  el que no me dejaba crecer, el que me hacía ser una víctima en vez de ser una persona que se centra en qué podía hacer para llegar ahí.

Si has llegado hasta aquí, te felicito, y espero no haber desprendido un aire un poco Mr. Wonderfulesco, porque nada más lejos de mi intención. Hablo desde mi más honesta experiencia y aprendizaje.

Os mando un saludo a todas y nos vamos a ver pronto por aquí :) Podéis dejarme vuestras experiencias y dudas en los comentarios, intentaré leerlas poco a poco.

Os dejo un vídeo de una persona que admiro mucho y me encanta escuchar:

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